El precedente creado con el cierre de Megaupload ha abierto las puertas a la industria del cine para pedir el cierre de otros cyberlockers como Fileserve, Mediafire o Putlocker. De nada ha servido que cambien sus políticas de alojamiento y descarga. Para el sector siguen siendo focos de piratería.
La asociación que engloba a las principales compañías de la industria del cine (la llamada MPAA) afila sus armas en pos de nuevas víctimas. El pasado mes de enero lucía la mejor de sus sonrisas tras la intervención del FBI contra Megaupload que supuso el cierre de la plataforma de un Kim Dotcom que ya ha sido puesto en libertad bajo fianza.



